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Claves para detectar las alergias primaverales a tiempo y reducir sus efectos
Cada año, con la llegada del buen tiempo, muchas personas notan que su cuerpo reacciona de forma inesperada al aparecer estornudos en cadena, ojos irritados, congestión constante o incluso fatiga. ¿Resfriado tardío? No siempre. En muchos casos, se trata de alergias primaverales, una reacción del sistema inmunológico a partículas que se vuelven más abundantes en el ambiente, como el polen. De hecho, detectarlas a tiempo puede marcar la diferencia. Por ello, cuanto antes se actúe, más fácil será evitar que los síntomas se intensifiquen o interfieran en tu día a día. Y aunque no siempre pueden eliminarse por completo, sí existen medidas para prevenir brotes intensos y reducir las molestias sin necesidad de medicación continuada.
Cómo diferenciar las alergias primaverales de un resfriado común
En primavera, los síntomas se solapan fácilmente. Sin embargo, hay diferencias claras entre un cuadro alérgico y una infección respiratoria, como las siguientes:
- Duración: un resfriado suele durar entre 5 y 10 días. La alergia, en cambio, puede mantenerse semanas o reaparecer durante toda la temporada.
- Mucosidad: en los resfriados, suele ser espesa y de color; en las alergias, más líquida y transparente.
- Fiebre: rara en las alergias, común en procesos víricos.
- Picor: si hay picor de ojos, garganta o nariz, es más probable que sea alergia.
- Respuesta a antihistamínicos: cuando los síntomas mejoran al tomar un antihistamínico, la causa suele ser alérgica.
Estas señales permiten actuar con antelación y, si se confirma que se trata de una alergia estacional, aplicar un enfoque preventivo.
Qué ocurre en el cuerpo durante una alergia primaveral
Las alergias primaverales son una respuesta inmunológica exagerada ante sustancias que, en condiciones normales, no deberían suponer una amenaza. En esta época, los principales responsables son los pólenes de árboles, gramíneas o malezas, que se transportan por el aire y entran en contacto con las mucosas respiratorias.
Cuando el organismo detecta estas partículas, libera histamina, una sustancia que provoca inflamación, estornudos, lagrimeo y otras reacciones asociadas. Si esta reacción no se regula a tiempo, puede intensificarse con los días, aumentar el cansancio general y afectar incluso a la calidad del sueño.
¿Se pueden prevenir las alergias estacionales?
Aunque no se pueden evitar por completo, hay medidas que reducen notablemente la intensidad de los síntomas. Por ello, te dejamos un listado de las más destacadas:
- Anticiparse al pico de polen. Consultar los niveles diarios de polinización permite adaptar rutinas: ventilar a horas más seguras, evitar actividades al aire libre en días críticos o protegerse adecuadamente si es inevitable salir.
- Mantener limpios ojos y fosas nasales. El uso diario de suero fisiológico o colirios calmantes ayuda a eliminar partículas antes de que generen reacción.
- Evitar que el polen entre en casa. Cambiarse de ropa al volver de la calle, ducharse al final del día y mantener ventanas cerradas en horas de mayor concentración ambiental puede ser muy efectivo.
- Fortalecer las defensas. Dormir bien, seguir una dieta rica en antioxidantes y reducir la exposición a contaminantes ambientales favorece una mejor tolerancia al alérgeno.
Cuándo y cómo usar antihistamínicos
En algunos casos, las medidas preventivas no son suficientes. Es aquí donde los antihistamínicos de farmacia juegan un papel clave. Actúan aliviando síntomas como el picor, los estornudos, el lagrimeo o la congestión. Es más, existen diferentes tipos como los de primera generación (que pueden provocar somnolencia) y los más actuales, que son más selectivos y no afectan al estado de alerta. Los farmacéuticos de Farmacia El Pez pueden ayudarte a elegir el más adecuado en función de tus síntomas, horarios o necesidades específicas (por ejemplo, si conduces o estudias).
También existen combinaciones con descongestionantes o presentaciones en forma de spray nasal y colirio, útiles en casos donde la reacción se centra en un órgano concreto.
Actúa desde el principio y no consideres que es una molestia menor
Las alergias primaverales mal gestionadas pueden provocar fatiga persistente, alteraciones del sueño e incluso favorecer la aparición de infecciones respiratorias secundarias. Por eso, cuanto antes se detecten e intervenga, mejores serán los resultados, considerando que; la farmacia es un buen punto de partida. No solo para encontrar productos eficaces, sino también para recibir orientación personalizada según tus síntomas, tus antecedentes o tus hábitos.
Y si año tras año notas que los síntomas se intensifican o aparecen nuevas molestias, no dudes en acudir al alergólogo para confirmar el tipo de alérgeno y valorar tratamientos más específicos.